Desde siempre los emprendimientos respondieron a momentos, a modas, a situaciones coyunturales. Uno de ellos fue el “locutorio” en Tres Algarrobos.-

Los tresalgarrobenses vieron como crecía de manera exponencial el sistema de comunicaciones en la localidad. En el final de la década de los ’80, la Cooperativa local ponía en funcionamiento una central telefónica digital, la segunda en todo el país. El avance fue increíble, para una comunidad pequeña como la nuestra. La telefonía pasó de 100 a 500 abonados telefónicos. Era la era del fax, de las comunicaciones de fijo a fijo.-

En este esquema surgieron los teléfonos públicos, uno estaba ubicado en la vereda, entre la Delegación Municipal y la Central Telefónica, otro en la terminal de micros, y un tercero en el Hospital.-

  

En el año 1994  se inauguraba el primer locutorio en el pueblo. A sugerencia del presidente de la CETAL; en ese entonces Enzo Sánchez, Hugo Montes emprende el nuevo desafío. Como cada cosa que Hugo ha hecho en su vida, no hubo lugar para detalles, todo estaba impecable. Dos cabinas, alfombradas, hechas en madera barnizada, y también contaba con servicio de fax.-

Todos los lugareños hemos pasado alguna vez por el lugar, a hacer una llamada larga distancia o enviar un fax. Pero como dice la canción “todo tiene un final, todo se termina”. Las comunicaciones siguieron creciendo, y lentamente fueron desplazando los servicios de telefonía pública.-

Ya no se enviaron mas faxes, en su lugar se escanean documentos que son enviados por correo electrónico, y el celular, que se convirtió en un dispositivo popular, desplazó los locutorios.-

Hace unas semanas, Hugo decidió con mucha nostalgia desarmar las cabinas y dar fin a su Locutorio Leo, volviendo a ser Kiosco Leo. Atrás quedaron muchas historias, muchas anécdotas, y el trabajo de toda la familia. Atrás quedó el locutorio, que pasó a ser un recuerdo más. Una parte más de nuestra historia tresalgarrobense….

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