La Escuela Media Nº 3 cumplió y festejó los 25 años de su creación. El servicio educativo más joven de la comunidad.-

Una historia que tiene protagonistas, aquellos que aceptaron el desafío de contar con un bachillerato de adultos en Tres Algarrobos, y aún hoy forman parte de la Escuela.-

Mariel Rodríguez, que aún conserva el cargo de preceptora, fue la primera docente del establecimiento. “El Bachillerato Nocturno fue idea de Juan José Laxagueborde. Recuerdo que hizo una reunión en la Primaria. Allí estaba María Elena Del Moro, como Consejera Escolar de aquel entonces,  muchos docentes, y vecinos que estaban interesados en la escuela”. El bachillerato se crea por resolución del 23 de junio de 1993, por lo que en la primera reunión había dos opiniones diferentes, “empezamos, con muy poco tiempo, ya que había que hacer un año en seis meses, si comenzaba luego de las vacaciones de invierno,  dar inicio, con más tiempo para hacer todo, al año siguiente. La mayoría de los que estaban presentes ese día, que serían mas de 30 personas, decidieron hacerlo más prolijo y arranca al año siguiente”.-

El 06 de diciembre la llaman a Mariel, para la designación. “Salimos bien temprano, en el coche de Pepe Piorno, con María Elena Del Moro, y ahí me ofrecen el cargo a mí, como preceptora. Estuve solita, me ayudaron desde Inspección. Me acuerdo que me presenté por teléfono. Con el contralor me ayudó María Elena, ella me dio de alta, y lo firmó Barrueco, el Inspector. Teníamos una relación casi familiar, porque como sabía que estaba sola, tenía autorización para recibir los mensajes la señora, los hijos, quien estuviese en la casa”.-

Mariel cumplía 2 horas y media en la Escuela y el resto, de las 4 horas y media, lo utilizaba para buscar alumnos para el nuevo colegio. “Tenía una bicicleta roja, con la cual salía, o también caminando. Desde mi nombramiento hasta marzo se trabajó en la inscripción”. El 28 de febrero se nombró la primera planta docente y el 7 de marzo de 1994, fue el primer día de clases. “Con los chicos hacíamos todo. Se quedaban dos o tres chicos después de clases, me ayudaban a acomodar el salón. Y así fue por dos o tres años, porque los dos primeros años no teníamos portero”. A pesar de esto se le daba copa de leche a los chicos, “uno de los chicos pasaba a buscar el pan, otro el fiambre. Mirta venía a dar una mano con su hija Marianela, que era chiquita. Hacíamos los sándwich de mortadela, además servíamos café, mate, y después limpiábamos”.-

Verdaderamente muchas cosas se hicieron a pulmón, con el aporte de todos, así se compraron los primeros mapas, y un pequeño ropero para guardar cosas. “Juntábamos dinero entre todos, poníamos un poco cada uno. Organizamos también algunas rifas pequeñas”.-

Para el acto de inicio del ciclo, que además era el acto inaugural del nuevo servicio, no disponían de muchos elementos. “Juanjo organizó todo, enseguida hablo con Bocha Quarín por el sonido, y me dijo: no te preocupes que a las autoridades que vengan las invito a cenar al restaurante. Fue una mano inmensa que nos dio”.-

Mucho fueron los que se sumaron a dar una mano, quizás al nombrarlos se cometa el error de olvidarnos de alguno. Mariel nunca imaginó este crecimiento, “sentí una inmensa alegría cuando se autorizó la apertura del Polimodal en Ciencias Naturales. Varios saltamos de felicidad en la puerta de la Escuela cuando nos avisaron”.-

Mariel minimiza el hecho de haberse cargado sobre sus espaldas el nuevo desafío de un servicio educativo, hace 25 años, “Se dio. Nunca lo pensé. Yo estaba en ese momento en ese lugar, e hice lo que correspondía, con aciertos y con errores, aunque siempre mas buenas que malas. No fue tan pesado. Yo estaba ahí, podría haber sido otra docente, pero tuve la suerte que me tocó a mí. Y hoy a 25 años siento el mismo placer y ganas de venir a la Escuela. El día que no lo sienta me retiraré.-”

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